PUBLICIDAD

La película de Disney que cambió para siempre la animación y cumple 25 años

Se convirtió en uno de los grandes éxitos de Disney en los 2000 y a 25 años de su estreno, hoy sigue siendo de las más recordadas
Un repaso por la producción que llevó a Disney a experimentar con el 3D y los escenarios reales (Crédito: The Walt Disney Company)

“Dinosaurio” de Disney cumple 25 años y todavía sigue conmoviendo a generaciones. Fue una película que en el 2000 sorprendió a todos por su apuesta técnica y artística. Para muchos, verla hoy es un viaje directo a la infancia. Ese recuerdo trae emociones, música inolvidable y personajes que marcaron para siempre nuestras vidas.
PUBLICIDAD
Cuando se estrenó en mayo de aquel año, Disney mostró algo distinto. Fue su primer largometraje totalmente animado en 3D. El detalle que hizo la diferencia: los escenarios no eran ficticios, sino tomas reales filmadas en paisajes de distintos rincones del mundo. Esto le dio un aspecto único que no se había visto antes en la animación familiar.

Lo curioso es que el proyecto no empezó con el tono amigable que conocemos. Su origen fue mucho más crudo. En 1986, Phil Tippett y Paul Verhoeven imaginaron una historia dura sobre dinosaurios. Nada de humor, nada de personajes simpáticos. Con los años, Disney tomó la idea y la adaptó para convertirla en una película apta para toda la familia.

En el desarrollo también hubo cambios grandes. Una versión inicial pensaba que los animales no hablaran. Iban a expresarse con sonidos y con voz en off, algo similar a “Amigos Salvajes”. Pero al probarlo, notaron que hacía falta diálogo real para conectar con el público. Así aparecieron las voces y, con ellas, modificaciones en los diseños. Se agregaron labios y gestos que no existían en los iguanodontes reales. Incluso los nombres cambiaron: el protagonista se iba a llamar Noah y el villano Cain. Después llegaron los definitivos: Aladar y Kron.

Un repaso por la producción que llevó a Disney a experimentar con el 3D y los escenarios reales (Crédito: The Walt Disney Company)
PUBLICIDAD
Otro dato increíble: más de 800.000 pies de película se filmaron en distintas partes del planeta. Los equipos recorrieron California, Florida, Hawái, Australia, Jordania, Venezuela y Samoa. El resultado se ve en pantalla: paisajes majestuosos como tepuyes y el famoso Salto Ángel. Esa decisión le dio realismo a cada escena.

Para lograr tomas únicas, los técnicos diseñaron la “Dino-cam”. Era un sistema de cámara colgada en cables que se movía a gran velocidad, con control por computadora. Permitía barridos a ras del suelo y movimientos imposibles para la época. Gracias a eso, las estampidas y persecuciones se sienten más intensas.

Detrás de los efectos hubo un verdadero laboratorio secreto. Disney fusionó su división de gráficos con Dream Quest Images y creó The Secret Lab. Allí trabajaron 48 animadores con software de última generación como Softimage 3D y Alias|Maya, más programas internos para animar músculos, piel y expresiones. Para 1996, era un despliegue tecnológico enorme.
PUBLICIDAD
El rodaje no estuvo libre de problemas. En 1998, mientras filmaban en Poison Canyon, California, un accidente con una grúa terminó con una tragedia: un trabajador murió y otro resultó herido. Hubo demandas y sanciones por falta de medidas de seguridad. Una prueba de que el riesgo real también formó parte de esta producción.

La película fue ambiciosa en números. Costó alrededor de 127,5 millones de dólares, lo que la convirtió en la más cara de su tipo para Disney en ese momento. Pero valió la pena: recaudó cerca de 350 millones en todo el mundo y se instaló entre las más vistas del año 2000.

Uno de los momentos más recordados es la secuencia inicial del huevo, acompañada por la música de James Newton Howard. Sin una sola palabra, logra emocionar con imágenes y sonido. Tanto impactó que el tema “The Egg Travels” se usó en varios tráilers de otras películas en los años siguientes.

Además, se lanzó un videojuego con el mismo nombre. Estuvo disponible en distintas consolas y ayudó a mantener vivo el interés por la historia. Era la época dorada de la PlayStation y la Nintendo 64, por lo que el juego fue un complemento clave.

Hoy, “Dinosaurio” sigue siendo parte de la memoria colectiva. No solo por la historia, sino por su rol en la evolución de la animación. Fue un experimento técnico que abrió el camino a lo que hoy vemos como normal: la combinación de entornos reales con personajes digitales.
Artículo Anterior Artículo Siguiente
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Compartir: